Caminos

Siento que vivimos al borde de un cruce de caminos: uno lleva a alguna parte, otro a un "despeñaperros" y el que traemos ya no lleva a ningún sitio.
Me pregunto si en alguna parte comenzará un nuevo mundo y si por el otro se despeñarán los que nos echaron del lugar del que venimos. 
Habrá que tomar decisiones y repetir, como Darwin, las palabras que hagan crecer un nuevo mundo.

Gaviotas

Hoy he caminado hasta la laguna. Centenares de patos nadaban y volaban. Alguien me ha aclarado que había demasiadas gaviotas, que el número crecía amenazando el ecosistema lagunar. La proximidad de un inmenso estercolero, generado por una fábrica en una población cercana, ha ocasionado este problema. Ya se sabe, siempre son los mismos los que llegan al olor  a podrido contaminando lo más puro y hermoso. 

Desconcierto


No logro recordar el instante en que nuestra vida se tornó un desconcierto. Esta mañana desayunando me he fijado que llevo tiempo sin mirar las nubes, los gorriones o cómo el sol pinta las tejas de colores. No logro recordar cuándo dejé de saborear los despertares. Me he asustado y mucho. 
Lo siento “tíos”, qué os den con la crisis.
Como diría Darío Fo, sentido del humor. Nada de miedo y ya veremos. Todos somos muchos, y muchos no hicimos nada para merecer esto… 

Palabra


Llegaron las serpientes envueltas en tules de promesas y sentaron al honor y a la dignidad a su mesa. Dicen que a los postres no quedaban ya ni pizca de palabras, que cuando sellaron con la mano los acuerdos, “la palabra”, esa que se daba como aval, se había licuado entre las babas y el veneno de los reptiles y, volatizada, había desaparecido junto a la decencia. 

El Pájaro

Al abrir hoy la ventana de mi casa ha entrado por ella una niebla espesa y fría. Posado el alfeizar, un pájaro negro llevaba colgando del pico una palabra: JUSTICIA.
No sé si la traía o se la llevaba, pero la palabra temblaba y he notado una gran tristeza en sus ojos.
Yo, por si acaso, he cerrado la ventana y he echado la persiana. Me pregunto cuándo podré abrirla y dónde habrá ido a parar el pájaro.

Tormentas

Hay tormentas que atormentan y otras que nos embelesan por su extrema hermosura. La que nos envuelve ahora es un auténtico tormento. Algunas mañanas oyes "el tiempo" y apagas la radio porque toda tu casa se ha puesto del color de las guerras. Las guerras medievales en las que todos iban a defender al señor, que a su vez defendía a otro señor y así hasta llegar al rey.
Hay tormentas de arena y tormentas de intereses como la que ahora nos cae encima y tiñe los días de gris y en esta, los que vamos a salvar el reino, entre truenos y rayos, somos los nuevos siervos de la gleba obligados a pagar pleitesía a los nuevos señores feudales. Llego la Edad Media.