Cada tarde encuentro en los caminos la soledad encerrada entre rejas. Es una soledad tan triste que dan ganas de hacerle compañía. Relincha y se acerca con esos ojos nobles y preciosos que hablan en una lengua de tiempo que no alcanzo a entender. Tampoco entiendo el objeto de su cautiverio. Es tan triste contemplar cada día su existencia entre suciedad y silencio, algún perro, con suerte, o unas gallinas alrededor. Animales de tiro sin tirar en una quietud que parece eterna. Comparo nuestro tiempo de encierro y pienso ¿Quién es el animal? El que no tira o el que no sabe por donde "tirar".
Ahora
En el momento justo que decidí parar, en el instante que comencé a no esperar, en ese instante volví a la paz. No del todo, hay muchas incertidumbres, pero fluyó la savia renovada y llegó a cada parte de mi naturaleza. Volvieron los colores, las sensaciones y poco a poco desaparecieron los temblores de ese seísmo que desmoronaba hasta la última de mis neuronas. Es ahora, hoy, este instante, lo que venga será mañana y eso será otro día y otra circunstancia y entonces, entonces iré a por todas otra vez. No hay mayor esperanza que la de no desesperar. ¿Te apuntas?
Retales
Aquel mar de mi tierra
Se acabó el mar y con él la ilusión de contemplar las mareas lejos de la costa. Se acabó el mar de trigo o de centeno y con aquellos días se fue perdiendo también la confianza en lo que persiste, la seguridad que confiere la esperanza de volver a ver. Se terminó creer que es posible un mar en plena Mancha igual que se terminó creer que los elegidos están para que broten primaveras.
Ayer
Ayer queríamos ser hoy y no borrar los días. Hoy quisiera ser ayer, un ayer de un año y cambiar casi todos los hoy que llegaron sin esperarlos. Mañana quiero que pase rápido y cada una de las mañanas hasta que llegue una en la que pueda querer quedarme sin pasar de día. Pero ahora, aunque me empeñe, hiervo en deseos por poner fin a este estado en el que me siento tran extraña de mi, tan lejos de mi, tan fuera de mi. Aunque sé, estoy segura, que ayer será por fin solo un recuerdo y que solo recordaré los buenos. Os esperaré esa mañana que deseo tanto como vosotros para sentirme como soy.
No quiero ser una estrella





